
Las ancianas añún cultivaron varias cegueras. El deterioro cultural y material de su hábitat, el haberse convertido en botín de wayúus y "españoles" (criollos), los que habían ganado el juego de la supervivencia, las llevó a no ver.

Las ancianas añún cultivaron varias cegueras. El deterioro cultural y material de su hábitat, el haberse convertido en botín de wayúus y "españoles" (criollos), los que habían ganado el juego de la supervivencia, las llevó a no ver.

Se acerca el día de la juventud, y quiero plantear algunas reflexiones dado que la adolescencia y la juventud presentan grandes retos y desafíos a los educadores. Desgraciadamente, la mayor parte de los centros educativos, siguen por lo general demasiado encerrados en sí mismos, preocupados sobre todo por cuestiones académicas y escolares, cada vez más alejados del mundo de los jóvenes y de sus verdaderas inquietudes y preocupaciones.

Si dijimos en un artículo anterior que el conflicto en sí no es malo y que puede convertirse en una oportunidad para crecer, para aprender, para mejorar; los educadores debemos ser especialistas en resolver conflictos. Para ello, debemos perderles el miedo y aprender a quererlos viendo en ellos oportunidades privilegiadas para educar.

Dado que está todavía reciente la celebración del Día del Maestro y que avanzamos hacia el Día de la Juventud, quiero proponer una serie de artículos que nos pueden ayudar a comprender mejor a los jóvenes y a gestar una educación de acuerdo a sus intereses e inquietudes.

La depredación se enraizó en Venezuela entre el 2006 y el 2007. Hablé de esta crisis en el 2007 y la predije para el 2009. Como la polarización nos impide pensar en la propia supervivencia, ni usar sabiamente la relación entre pregunta y verdad, solo oía sus urgencias de guerra. Ojalá lo haga ahora que es tarde pero no es nunca.